La Luna es el único satélite natural del planeta Tierra y su entorno ha intrigado a la humanidad desde épocas anteriores. Llevando a la NASA a explorarla en la década de los 60’s, siendo la misión Apolo 11 el primer alunizaje de la humanidad. No obstante, el alunizaje no fue el único objetivo de esta misión. Adicionalmente, se incluyó desplegar un paquete de experimentos sísmicos y la extracción de muestras de rocas lunares que fueron analizadas posteriormente. El análisis de los datos posibilitó entender y estudiar el proceso de formación de las capas internas de la Luna, concluyendo que este satélite natural tiene corteza, manto y núcleo; su formación fue similar a la de los planetas rocosos, teniendo una edad similar a la de la Tierra (~4500 Ma) y que se encuentra geológicamente activa, a pesar de que su actividad volcánica cesó hace más de 3000 Ma. La superficie lunar está principalmente constituida por una combinación de crestas de montañas, valles estrechos y profundos (fisuras lunares), cráteres de impacto y mares de basalto originados por antigua actividad volcánica. El estudio de los cráteres y los mares lunares es la base para determinar la diversidad de los materiales geológicos superficiales de la Luna.

En este artículo se sintetizan conceptos importantes que permiten profundizar en el conocimiento de la geología lunar, iniciando por una breve descripción del origen de la Luna, pasando por la Escala de Tiempo Selenológico para finalizar con los principales accidentes selenográficos que caracterizan este astro.

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  • Leidy Vanessa Prado García, Lina María Ospina Ostios, Isabel Cristina Gómez Gutiérrez
  • leidy.vanessa.prado@correounivalle.edu.co , lina.ospina.o@correounivalle.edu.co , gomez.isabel@correounivalle.edu.co
  • Charla