El Complejo Volcánico Galeras (CVG) inició su actividad desde el Pleistoceno y es producto de sucesivas construcciones y destrucciones de edificios volcánicos superpuestos, cuyos centros de emisión se han desplazado ligeramente en sentido ENE. Geomorfológicamente el CVG se encuentra bien preservado en los sectores norte, oriental y sur. Por el contrario, el costado occidental está parcialmente destruido, expone una cicatriz con geometría irregular de ~8 km de longitud y ~5,8 km de ancho máximo, formando la cuenca del río Azufral que discurre en sentido E-W. Esta zona presenta rasgos particulares: 1) hacia su cabecera muestra un anfiteatro en forma semicircular de 1,2 km de diámetro, dentro del cual se emplaza el cono activo actual denominado Galeras; 2) un valle asimétrico donde el escarpe sur (3800 a 4150 msnm) es más alto que el escarpe norte (3000 y 4000 msnm); y 3) en su interior yace un cerro remanente, entre las cuencas de la quebrada Churupamba y el río Azufral (sector Plan Galeras), con longitud de ~5 km y ancho máximo de 1,5 km, y cuya altitud oscila entre 3500 y 2470 msnm. Este cerro remanente está limitado al norte por un escarpe semicircular, y muestra en superficie un relieve de lomas y valles con sección transversal en “U” que se extienden hacia el noroeste. 

En este trabajo se realizan análisis geomorfológicos, morfoestructurales, petrográficos y geocronológicos para evaluar la hipótesis de que el cerro remanente, al occidente del CVG, corresponde a un megabloque desplazado de forma rotacional desde la parte superior de un antiguo escarpe.

Morfológicamente se encontró que los valles en la superficie del megabloque tienen una orientación similar a aquellos de la ladera norte del CVG; además, existe una coincidencia geométrica entre el escarpe norte del megabloque y su borde. Asimismo, la presencia de valles glaciares incipientes sugiere que se formaron a una mayor altitud a la que se encuentran actualmente. 

Estructuralmente se distinguieron dos familias de fracturas NE-SW y NW-SE que posiblemente definen la geometría del bloque. Las evidencias petrográficas permitieron correlacionar los depósitos del megabloque con las rocas de su contraparte estable y mostraron que la posible superficie de deslizamiento deja expuestas lavas alteradas hidrotermalmente (calcita+cuarzo+clorita+caolinita). La información geocronológica permite establecer, preliminarmente, que su desprendimiento se dio durante, o con posterioridad, al Pleistoceno superior. Finalmente, se propone una reconstrucción paleotopográfica de la posición inicial del megabloque pre-deslizamiento, mostrando un paleovalle simétrico.

  • Lorena Rayo*, Mauricio Tamayo*, Diego Palechor*,Silvia Castilla**, Bernardo Pulgarín*, Yeni Cruz-Toro*, Estefanía Castellanos*, Indira Zuluaga*, Ana María Correa-Tamayo*, Paola Narváez*
  • lrayo@sgc.gov.co, mtamayo@sgc.gov.co, dpalechor@sgc.gov.co, sccm1705@umd.edu, bpulgarin@sgc.gov.co, ycruz@sgc.gov.co, lcastellanos@sgc.gov.co, izuluaga@sgc.gov.co, acorrea@sgc.gov.co, pnarvaez@sgc.gov.co
  • Charla