A partir del monitoreo y análisis continuo de los datos sismológicos en el volcán Nevado del Ruiz (VNR), ha sido posible el reconocimiento de diferentes periodos y etapas relacionadas con la evolución de un proceso volcánico evidente en el volcán desde 2010, que dio lugar a finales de 2015 a la extrusión de un domo de lava en la superficie del cráter Arenas del VNR.

Después del ascenso y emplazamiento-crecimiento (2015 y 2016), la evolución del domo de lava (2017-2019) estuvo representada por un descenso en los umbrales de la sismicidad y algunas crisis menores a finales de 2018 y principios de 2019, reflejando al parecer una etapa de la relativa “estabilidad” del sistema volcánico. Sin embargo, a mediados de 2019 se comenzó a delinear un cambio importante en el estilo de la sismicidad y de manera notoria desde finales de 2019 denotando inestabilidad en el comportamiento del volcán. Las características sismológicas de mayor relevancia durante este tiempo han sido: a) Registro permanente e ininterrumpido de tremor volcánico continuo de baja energía. b) Variaciones periódicas en las tasas diarias de pulsos de tremor volcánico -antecedidos por una o varias señales de largo periodo (LP) y/o muy largo periodo (VLP)-, de los umbrales diarios y desplazamiento reducido de las señales LP y VLP. c) Ocurrencia ocasional de tremor volcánico armónico y sismos tipo tornillo. d) Variabilidad del contenido espectral de las señales anteriormente mencionadas. e) Cambios en el tipo, duración y tiempo-inter-evento de los episodios de sismicidad drumbeat y f) Aumento en los umbrales base (número y energía sísmica) de la sismicidad volcano-tectónica y de tipo híbrido, con persistencia en el área del cráter y sectores del volcán dentro de un radio aproximadamente menor o igual a 5 km con respecto al cráter.

Con base en el análisis espacio-temporal de la sismicidad registrada desde 2019, un análisis estadístico básico de la frecuencia dominante de los sismos asociados al movimiento de fluidos y las manifestaciones en superficie tales como la permanencia de las anomalías térmicas y las emisiones de gases y/o ceniza asociadas a algunas de las señales, se infiere que el VNR se encuentra nuevamente en un periodo de inestabilidad caracterizado hasta el momento por dos etapas (finales 2019-mediados 2020 y mediados 2020-actualidad). Este nuevo periodo probablemente esté asociado al ascenso de un nuevo cuerpo de magma del cual hasta enero de 2021 no se tenía evidencia visual en superficie.

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  • Castaño, Lina Marcela (*); García-Cano, Lina Constanza (*)
  • lmcastano@sgc.gov.co, lcgarcia@sgc.gov.co
  • Charla