Valencia-Gómez, J.C.1,2, Botello, G.E.1,2, Cardona, A.2,3, Till, Ch.,4 Valencia, V. A.5

La configuración tectónica de una margen activa determina la composición de los tipos de rocas magmáticas generadas, su volumen y distribución espacio-temporal. Las secuencias volcaniclásticas preservadas en cuencas adyacentes a un arco volcánico son de vital importancia en estudios de procedencia enfocados en reconstruir la historia tectono-magmática de una margen activa, especialmente cuando el registro geológico de las rocas primarias ha desaparecido por erosión o aún permanece en el subsuelo, ya que permiten identificar el tipo de erupciones volcánicas, los ambientes de depositación, trazar la composición y determinar la posición espacial del magmatismo a través del tiempo.

El registro volcaniclástico de la Formación Mesa y la Secuencia Volcaniclástica de Aranzazu expuesto en ambos flancos de la Cordillera Central documenta la erosión de centros volcánicos Mio-Pleistocenos y el basamento cristalino subyacente ubicados en la Cordillera Central, los cuales suministraron los sedimentos acumulados en ambientes continentales influenciados por actividad volcánica explosiva. El análisis de facies, conteo de clastos de conglomerados, petrografía y geocronología detrítica U-Pb, incluyendo información previamente publicada, permitió evaluar la historia magmática y de generación de topografía en el segmento norte de los Andes del norte Colombianos durante el Mio-Pleistoceno. Las asociaciones de facies descritas en ambas unidades volcaniclásticas, compuestas por capas de grano grueso y geometría lenticular, se caracterizan por un alto contenido de fragmentos juveniles indicando que los sedimentos se generaron a partir de erupciones Plinianas-Ultraplinianas que posteriormente se acumularían en ambientes de abanicos aluviales distales dominados por depósitos de lahares primarios y sedimentación de fondo de sistemas fluviales trenzados a meándricos.

Estas unidades registran fuentes cristalinas y volcanosedimentarias del basamento ubicadas en la Cordillera Central. Las características texturales, color del vidrio y composicionales de los fragmentos volcánicos sugieren una composición intermedia durante el Mio-Pleistoceno. La Formación Mesa representa un registro volcaniclástico entre 5.0 y 3.5 Ma sugiriendo un magmatismo activo para este tiempo, contemporáneo con la etapa más joven registrada por el Complejo Volcánico Combia (5.2 Ma), el cual migraría hacia una posición más oriental localizada en el eje de la Cordillera Central marcando el inicio del arco volcánico actual desde el Mio-Plioceno. Por otro lado, la Secuencia Volcaniclástica de Aranzazu registra un vulcanismo entre 2.6 y 1.7 Ma, el cual está asociado con la etapa ancestral del segmento volcánico norte de la Cordillera Central posiblemente relacionado al Volcán Romeral o a una fuente volcánica erosionada.

  • Juan Camilo Valencia Gómez, Eliana Botello Díaz, Agustín Cardona Molina, Christy B. Till, Victor A. Valencia
  • juacvalenciagom@unal.edu.co, gebotellod@unal.edu.co, agcardonamo@unal.edu.co, christy.till@asu.edu, vicvalencia1@gmail.com