Los métodos de exploración del subsuelo de tipo indirecto, se han convertido en una valiosa herramienta a la hora de investigar la geología y el dominio estructural de la corteza terrestre, la geofísica como ciencia pionera de este tipo de metodologías, utiliza la corriente como medio de adquisición de datos en un determinado tiempo, a esto denominamos geoeléctrica. La Tomografía eléctrica es un método de resistividad multielectródico automatizado, basado en la modelización 2-D, 3D y 4D, de la resistividad del terreno mediante el empleo de técnicas numéricas (elementos finitos o diferencias finitas). La medición y distribución de estas variaciones, permite inferir algunas condiciones litológicas y estructurales del subsuelo, correlacionando los valores medidos o zonas anómalas, con los efectos calculados de los modelos de laboratorio, en los que se conocen las relaciones causa-efecto en términos de una función matemática.

Esta técnica sirve para generar secciones o perfiles del subsuelo en base a mediciones de caída de potencial eléctrico; inyectando una corriente al interior del suelo, la cual, regresa al voltímetro en forma de una diferencia de potencial (ΔV) producto de las variaciones en resistencia que resultan de cada tipo de material o estrato de suelo, que dependen de factores como: grado de saturación, temperatura, porosidad, permeabilidad, salinidad y procesos geológicos de formación. En el caso de investigación del Sistema de Fallas de Algeciras se plantearon 13 líneas a detalle, perpendiculares y paralelas al trazo de estas en la cartografía, con la finalidad de determinar la disposición de anomalías que fueran el principio de la interpretación de zonas con presencia de fallas; la irrupción de los horizontes resistivos, caídas, deformaciones y rasgos morfológicos característicos, en las secciones de los perfiles en zonas de abanicos y depósitos aluviales (generalmente no superaron los 584 ohm.m), en contacto con rocas ígneas y metamórficas (valores hasta de 12257 ohm.m, esperados por las condiciones de mínima porosidad y permeabilidad de este tipo de rocas), demarcan zonas de importancia estructural , y asemejan un modelo más ajustado a la realidad, permitiendo al interprete y especialistas delimitar con mayor exactitud el paso de estas y su comportamiento a profundidad.

Estos modelos son válidos si son llevados de la mano con la correspondiente cartografía, combinados con métodos de exploración directa, aportan como resultado insumos esenciales y de calidad, que en general economizarían tiempo y dinero en la realización de cualquier tipo de investigación científica.

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  • Jiménez, Jaime (*), Gómez Hurtado, Eliana (**), Bohorquez Orozco, Olga (**), Fonseca, Héctor (*), Audemard, Franck (***), Diederix, Hans (****),López-Isaza, Julián Andrés (**), Mora Páez, Héctor (**),Cuéllar Cárdenas, Mario Andrés (**), Aguirre, Luis Miguel (**)
  • jaimeandres.jimenez@uptc.edu.co, egomezh@sgc.gov.co, obohorquez@sgc.gov.co, hector.fonseca@uptc.edu.co, audemard@gmail.com , hansdiederix@yahoo.com , jlopez@sgc.gov.co, hmora@sgc.gov.co, macuellar@sgc.gov.co , lmaguirre@sgc.gov.co