Los movimientos en masa detonados por lluvias tipo flujos se caracterizan por iniciar como deslizamientos superficiales planares. Estos eventos se canalizan en drenajes de orden 1, 2 o 3 y se propagan aguas abajo causando importantes daños sobre la población y la infraestructura. Por lo que la modelación de la fase de propagación es de suma importancia para la gestión del riesgo de desastres. Muchos de estos movimientos en masa se presentan en eventos tipo cluster.  Donde ocurren cientos de deslizamientos en un área reducida y relativo corto periodo de tiempo por lluvias intensas, antecedidos por periodos prolongados de lluvias. En los últimos años se tienen registros de eventos tipo cluster, como los ocurridos en Dabeiba, Yalí y Anorí en el año 2020. Uno de los más conocidos es Mocoa (2017), donde entre la noche del 31 de marzo y madrugada del 1 de abril se precipitaron al menos 129 mm de lluvia que detonaron alrededor 500 deslizamientos superficiales y posteriormente una avenida torrencial con trágicas consecuencias sobre la población e infraestructura (SGC, 2017). El análisis y determinación de la propagación de flujos ha sido abordado por algunos autores por (i) métodos numéricos basados en la conservación de la masa, energía, momentum y reología;  (ii) Métodos empíricos-estadísticos basados en aproximaciones geométricas, cambio de volumen y geomorfología. En este estudio se utilizó la herramienta semi-empírica conocida como DebrisFlow Predictor (DFP) de Guthrie & Befus (2021) basada en autómatas celulares. DFP se basa en un modelo digital del terreno y la propagación es determinada a partir de áreas fuente definidas por el usuario. La herramienta utiliza 5 subrutinas llamadas agentes para definir erosión, deposición, ruta y propagación. Cada pixel es evaluado por un agente en pasos independientes y sigue reglas determinadas por el usuario para espesor mínimo, factores de erosión y depositación, ángulos y masa. Los resultados obtenidos con el modelo DFP, calibrado para diferentes eventos, señalan su potencial para establecer la propagación de movimientos en masa tipo flujos de acuerdo con los requerimientos de la Ley. Su interfaz amigable y reducido número de variables permiten su fácil implementación en áreas de escasa información. Sin embargo, debido a que dicho modelo se fundamenta en la topografía para el tránsito del flujo, se requiere de modelos digitales del terreno con resolución espacial detallada (5m) y que representen adecuadamente las condiciones del terreno.

  • Johnnatan Palacio, Edier Aristizábal, Richard Guthrie , Oscar Echeverri.
  • japalacioc@unal.edu.co, evaristizabalg@unal.edu.co, rick.guthrie@stantec.com, oecheve@unal.edu.co