La construcción y destrucción de relieve controla la evolución de los ecosistemas, ya que puede crear puentes o barreras para distintas poblaciones, modifica las redes de drenaje, y cambia los patrones de lluvia. Como el clima y la tectónica interactúan para controlar el relieve es un tema sujeto de extensa investigación. Usando datos termocronológicos del Altiplano Antioqueño (AAP)—norte de la Cordillera Central—desarrollamos uno modelo termo-cinemático 3D para reconstruir su evolución, las tasas de exhumación y la evolución topográfica del AAP desde el Cretácico tardío hasta el presente. El AAP ha sido interpretada como un elemento positivo del relieve desde el Cretácico tardío, lo cual lo convierte en la montaña más antigua de los Andes del norte. Esta cordillera ha sido interpretada como el resultado varios eventos de deformación de piel gruesa durante el Cenozoico. Observaciones de campo tales como discordancias estratigráficas y relaciones de corte sugieren al menos 3 pulsos de deformación en la Cordillera Central, dos en el Cretácico y otro en el Mioceno. La mayoría de datos termocronológicos obtenidos en el AAP presentan edades entre el Cretácico tardío y Oligoceno. Estas edades han motivado a varios autores a proponer varias de deformación en el Paleógeno. El AAP está caracterizado por una paleosuperficie regional labrada en rocas cristalinas pre-Cenozoicas. Ante la falta de rocas Cenozoicas en la Cordillera Central, los datos termocronológicos, el registro estratigráfico en cuencas adyacentes, y la morfología de la cordillera son claves para entender evolución tectónica y del relieve de esta cordillera. Nuestros resultados sugieren que durante estas fases de deformación las interacciones entre el levantamiento tectónico y el clima controlaron el relieve del AAP y los sistemas depositacionales en las cuencas adyacentes; esto es importante ya que durante el Cenozoico estas fases de deformación ocurrieron coetáneas con periodos en los que el clima cambió drásticamente. La Cordillera Central experimentó varias fases de crecimiento topográfico separados por periodos de decaimiento de relieve, durante los cuales un clima tropical intenso aumentó la erosión, causando el enfriamiento del basamento y el desarrollo de paleosuperficies.

  • Zapata Sebastian1,2,5, Zapata-Henao Mauricio3, Cardona Agustín 4,5, Jaramillo Carlos 1,6,7, Silvestro Daniele8,9, Oboh-Ikuenobe Francisca 2
  • szapatah@gmail.com; mzapatahe@gmail.com; agustincardonam@gmail.com; JaramilloC@si.edu; silvestro.daniele@gmail.com; ikuenobe@mst.edu
  • Charla