La cuenca del Valle Medio del Magdalena es la segunda cuenca productora de hidrocarburos del país, en donde hasta el año 2019 se han producido aproximadamente 18600 MBPE. Parte del esfuerzo exploratorio se ha inclinado a entender las propiedades del play asociado a los yacimientos en roca generadora de las formaciones La Luna y Paja-Tablazo. Esto, en vista de que las proyecciones estiman que los volúmenes de recursos asociados a este play superan los 100000 MBP (OOIP/crudo retenido libre sin aplicar factor de recobro). Uno de los objetivos misionales del Servicio Geológico Colombiano a través de la Dirección Técnica de Hidrocarburos, es el de ampliar el conocimiento de los parámetros geológicos de unidades con potencial como yacimientos en roca generadora. En este trabajo, hemos utilizado información del Banco de Información Petrolera (BIP) con la interpretación de 7641 km2 de sísmica 2D y de 28 pozos que han perforado la sucesión cretácica.

Esta interpretación ha permitido observar diferencias en dos sectores del flanco oriental de la Cordillera Central. Primero, en el sector del campo Cantagallo se observaron los intervalos generadores de la Formación La Luna con profundidades entre los 7500 y los 10000 pies, con espesores efectivos de roca generadora cercanos a los 1000 pies. Igualmente, estos intervalos se caracterizan por la presencia de litologías calcáreas con abundante materia orgánica e indicaciones de hidrocarburos líquidos móviles concentrados principalmente en la parte inferior del Miembro Galembo y del Miembro Salada. Segundo, en el sector de la Ciénaga de Morrocoyal, los intervalos generadores del Campaniano, Turoniano y Aptiano, se encuentran en profundidades inferiores a los 10000 pies, con espesores efectivos de roca generadora de 1100 pies para el Turoniano-Campaniano y de 100 pies para el Aptiano. De igual forma, se observan indicaciones de hidrocarburos líquidos móviles concentrados a lo largo de toda la sucesión, lo que ha favorecido que diferentes operadoras puedan producir de estos estratos con técnicas convencionales para carbonatos naturalmente fracturados.

Nuestros resultados coinciden con las observaciones de diferentes autores, con respecto a las variaciones en la estratigrafía en las unidades del Cretácico de la cuenca. Atribuimos esto al efecto de la Falla de Cimitarra. Sugerimos que la actividad de esta falla sea más antigua que el Paleógeno y que puede derivarse de los procesos tectónicos asociados al cierre de la cuenca intra-cretácica de “back-arc”.

  • Pastor-Chacón, Andrés (*); Niño, Miled; Romero-Ballén, Oscar
  • afpastor@sgc.gov.co; emnino@sgc.gov.co; oaromero@sgc.gov.co