La isotopía es una herramienta que permite lograr un entendimiento sobre el conocimiento del origen del agua subterránea y sus patrones de flujo, soportando la conceptualización que se hace sobre el funcionamiento de un sistema hidrogeológico.

En este sentido, se colectaron alrededor de 250 muestras de diferentes fuentes (lluvia, manantiales, ríos, ciénagas, aljibes y pozos con profundidades entre 10 y 350 m) durante la temporada de lluvias en noviembre de 2020 y de estiaje en marzo de 2021 en el Valle Medio del Magdalena. Se analizó 2H, 18O y, dependiendo de la profundidad de los pozos, 3H, 87Sr/86Sr, 13CDIC, 13CDOC, 14C, CFC-11 y CFC-113. A partir de la composición isotópica del 2H, 18O de las muestras de agua lluvia colectadas en Aguachica, Puerto Wilches y Barrancabermeja se propone una línea meteórica local (). Se observa un mayor fraccionamiento en el agua lluvia en dirección norte-sur lo que sugiere diferentes procesos hidrológicos en la zona, coherente con la distribución de la precipitación. Los isótopos estables de las muestras superficiales siguen también esta tendencia, se localizan encima de la LML y permiten además identificar conexiones rio-ciénaga e interacciones agua superficial – agua subterránea. En términos generales, todas las muestras se alinean bastante bien con la LML, a excepción de las muestras de las ciénagas en la época de estiaje, las cuales se alejan con una pendiente acorde a lo reportado para procesos de evaporación. El exceso de deuterio d varía entre 2‰ y 17‰, identificándose procesos de evaporación en ciénagas y algunos manantiales en 2021 y, los mayores valores de d en las fuentes superficiales. Se propone un índice de evolución isotópica – 2H – 18O que permite identificar muestras de agua subterránea que presentan comportamientos similares al de la lluvia y fuentes superficiales, presentando una respuesta inmediata a la recarga y aquellos que presentan cambios isotópicos que podrían representar los tiempos de tránsito del sistema. El 3H se midió en manantiales, aljibes y pozos de hasta 80 m, obteniendo valores entre 0.1 y 2.3 UT, lo que sugiere a partir de la información de la GNPI edades entre 1995 y aguas actuales. Para el análisis del CFC-11 y CFC-113 se seleccionó el modelo de flujo a pistón, obteniendo edades entre 1972 y 1987. El 14C se midió en pozos con profundidades mayores a 80 m, obteniendo edades promedio de las muestras de 26950 años a aguas actuales. La relación entre el 13CDIC y 13CDOC muestra una diferenciación entre las muestras colectadas en la zona norte y la zona sur, probablemente asociado a la diferencia en la vegetación en estos sectores. Las concentraciones en la relación 87Sr/86Sr permiten identificar flujos en la dirección oriente occidente, y sugieren lavado de material calcáreo del cenozoico sobre la cordillera oriental e interacciones con ríos y flujos fluviales hacia el rio Magdalena. Estos resultados dejan ver la complejidad hidrogeológica del VMM, donde se pueden llegar a identificar conexiones dependiendo de la escala de análisis.

  • Piña, Adriana; Silva, Luis ; Pescador, Juan; Vaca, Mónica; Castro, Eduardo; Donado, Leonardo
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