El rol del clima y la tectónica sobre los procesos geomorfológicos de corto plazo permanece poco documentado en Colombia, aun cuando esto es fundamental para optimizar la gestión del territorio y las estrategias de adaptación al cambio climático.

En este proyecto, la geomorfología cuantitativa y la geocronología del cuaternario se implementaron para documentar potenciales influencias tectónicas y climáticas en la evolución del paisaje y los procesos geomorfológicos en casos de estudio ubicados sobre el norte de la Cordillera Central y Occidental. Para lograr esto, cuantificamos la cronología y las tasas de variación de procesos geomorfológicos usando geocronología, termocronología, e isotopía cosmogénica, e integrado al análisis geomorfológico con técnicas analíticas mixtas, hacia el entendimiento de la geomorfología tectónica, meteorización-denudación-erosión, y geomorfología fluvial.

En el largo y mediano plazo, los datos (U-Th)/He indican pulsos de enfriamiento y exhumación rápida de la Cordillera Central durante el Paleoceno-Eoceno, el Oligo-Mioceno y el Mio-Plioceno, con tasas de erosión de 0.2-0.9 km/Ma y levantamientos diferenciales a través de la Falla Espíritu Santo, y la zona de deformación de Romeral. Estos eventos posiblemente han inducido una migración de los frentes de erosión y una reorganización de la red de drenaje con tasas de erosión de 0.073 mm/año (estimadas a partir de concentraciones de 10Be In Situ).

En el corto plazo, los depósitos torrenciales del Rio Farallones (Cordillera Occidental), indican edades de entre 6-8 ky en respuesta potencial al Optimo Climático del Holoceno, mientras que los caudales máximos estimados mediante dendrogeomorfología indican valores de ca. 124 m3/s para la Quebrada Liborina (Cordillera Central) en la última década, ambos drenajes tributarios del Rio Cauca.

Al interior del Valle de Aburrá, se complementó el marco cronoestratigráfico existente, mediante el análisis de las relaciones morfoestratigráficas y los grados de meteorización de bloques de roca embebidos en flujos de escombros, usando el martillo de Schmidt, análisis petrográfico y espectroscopía Raman, mostrando la transición entre minerales primarios y productos de meteorización como la Gibbsita y la Goethita. Adicionalmente, se documentaron las fábricas magnéticas de depósitos cuaternarios deformados en los alrededores del Valle de Aburrá, mediante Anisotropía de Susceptibilidad Magnética, mostrando elipsoides de deformación que marcan las condiciones neotectónicas de las fallas San Jerónimo, y La Mosca, compatibles con los modelos de evolución del valle.

En síntesis, nuestros resultados demuestran que la implementación de la geomorfología cuantitativa en problemas aplicados, son herramientas fundamentales para la optimización de los modelos de evaluación del paisaje y los procesos de evaluación y

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  • Noriega-Londoño, Santiago; Marín-Cerón, Maria Isabel; Restrepo-Moreno, Sergio Andrés
  • snoriegal@eafit.edu.co; mmarince@eafit.edu.co; sarestrepom@unal.edu.co
  • Charla